Hace unas noches, René y yo presenciamos frente al televisor de nuestro apartamento en Qatar durante la media parte de uno de los partidos, un videoclip musical que nos hizo dudar si estábamos ya dormidos o aún [email protected] 

La canción bajo el título “Light The Sky” (“Iluminar el cielo”), forma parte de la banda sonora oficial del Mundial, y es obligatorio ir a verlo antes de seguir leyendo estas líneas. Por aquí os dejo el enlace: https://youtu.be/4HKNdrBYS5k 

¿Ahora entendéis por qué tuvimos que frotarnos los ojos varias veces antes de asegurarnos que no estábamos delirando? 

En cualquier otra zona del mundo y en cualquier otro Mundial, no nos hubiera sorprendido ver a 4 mujeres protagonizando tal producto audiovisual. ¿Pero en el Medio Oriente y en el Mundial de Qatar? 

¡Wow!

Si eso no fuera suficiente y como ya habréis visto con vuestros propios ojos, de repente aparecen 6 árbitras en escena y las moscas ya están entrando en nuestra boca abierta de par en par por la incredulidad. El videoclip termina, y sin darnos cuenta [email protected] estamos de pie, con demasiadas preguntas y pocas respuestas ante lo que acabamos de ver.

Googleamos y empezamos a investigar cuál es la vara. 

Y resulta que las protagonistas de esta canción pegadiza, son cuatro de las cantantes más famosas del mundo árabe: la emiratí Balqees, la marroquí-canadiense Nora Fatehi, la iraquí Manal y la marroquí Rahma Riad, quienes en poco más de cuatro minutos desmontan varios de los prejuicios que tenemos sobre las mujeres árabes.

Y resulta que las árbitras no son figurantes del videoclip a quienes les han dejado los uniformes oficiales de arbitraje. Son, nada más y nada menos, que las árbitras Stéphanie Frappart, Salima Mukansanga, Yoshimi Yamashita, Neuza Back, Karen Díaz Medinay y Kathryn Nesbitt, las únicas 6 mujeres dentro del grupo conformado por 36 árbitros oficiales y 69 árbitros asistentes, a cargo de dirigir el evento deportivo con más impacto y alcance del mundo: el Mundial de Qatar. 

En este punto, y como a menudo en la vida, hay dos opciones:

Opción 1: La que sale de las entrañas de nuestro “darkside” y nos lleva a pensar que tanto el videoclip protagonizado por estas artistas como la presencia de mujeres árbitras por primera vez en la historia de un Mundial Masculino, es una total lavada de cara de la FIFA (‘whitewashing’ que llaman), sobre todo al ser el escenario de tal suceso histórico sobre el avance de la mujer en el deporte, un país en que precisamente las mujeres, se enfrentan a numerosas discriminaciones asentadas tanto en la ley como en la práctica.

Opción 2: La que surge de la mirada esperanzadora de nuestro “brightside” y nos lleva a querer verlo como una oportunidad para avanzar. Y quienes me habéis leído, sabéis que sin ser una incrédula (la FIFA se lava más la cara que alguien el día después de Halloween), acepté ir a este Mundial teniendo clara mi misión de siempre apostar por la esperanza. 

Y por ello, decido venirme arriba y darle mi propia interpretación al título “Light The Sky” (“Iluminar el cielo”), cambiando la palabra “cielo” por “futuro”. Y démonos cuenta que lo que están haciendo estas 10 mujeres, 4 desde la voz y 6 desde el silbato, es “Iluminar el futuro” para las siguientes generaciones de niñas. 

Pero no nos quedemos aquí, no tiremos aún los fuegos artificiales, analicemos antes por qué se ha tardado tanto tiempo en dar el paso en el arbitraje femenino, cuando en otros muchos campos el avance de la mujer ha sido más rápido. Y aunque considero que estoy a años luz de la verdad absoluta, no tengo duda alguna en la respuesta: la autoridad. 

Al mundo heteropatriarcal aún le cuesta ceder el poder, la toma de decisiones y hasta la potestad de sancionar, a las mujeres. Y arbitrar, es básicamente eso. 

Y como sé que hay muuuuuuuuuuuchas personas (mujeres incluídas), que pueden llegar a pensar que han elegido a algunas “arbitruchas” cualquiera, para fingir igualdad y que realmente no están al nivel para tal nivel, vengo a haceros un brevísimo resumen del 1% del expediente arbitral de una de ellas: Stéphanie Frappart, cuyo silbato ha marcado desde el 2019 el ritmo de los partidos de la 1ª división francesa masculina, varios partidos de la Champions League y Europa League masculina, la final de la Supercopa de Europa masculina de hace 3 años y la final del último Mundial femenino, siendo también la primera mujer en arbitrar un partido de clasificación para la Copa Mundial masculina este pasado marzo.

¿Alguien duda aún sobre sus capacidades?

No nos olvidemos que sigue siendo humana y se puede equivocar, pero antes de criticarla pensemos desde dónde nace la crítica, y como ella misma dijo en una entrevista: “Ya no es cuestión de género, sino de competencias”.

Nuestra querida árbitra Frappart sabe que el único techo es el cielo, y por eso está volando constantemente hacia arriba, rompiendo barreras e iluminando el futuro para todas. Y por eso, fui la persona más feliz del mundo cuando ayer llegó a mí la siguiente noticia: 

“Por primera vez el trío arbitral para un partido de Mundial masculino será en su totalidad mujeres…”

Y como la vida sonríe a los que sonreímos…

“…siendo COSTA RICA-Alemania, el partido orquestado por ellas”. 

¿Y sabéis quién va a estar llorando de la emoción entrando por la Gate 18, buscando desesperadamente el Block 141 Row L y sentando su precioso culillo en el Seat 8?

Yo. 

Junto con todas vosotras. Porque cuando una mujer logra algo, lo logramos todas, al ser un camino que ilumina un futuro revolucionario.